Cuatro A-4B, indicativo CUÑA. Tripulación: primer teniente Manuel Bustos (C-246); teniente Jorge Ibarlucea (C-208); teniente Mario Nívoli (C-206), y alférez Alfredo Vázquez (C-242). Despegaron de Río Gallegos, a las 12:20, y luego del reabastecimiento en vuelo, en la posición 51° 50′ S / 65°00′ O, se dirigieron en descenso al Punto 1, al sur de Gran Malvinas. En este punto, y en vuelo rasante, colocaron rumbo 62°, con escalonado táctico a la derecha, y así llegaron a Fitz Roy, donde el OCAT les ordenó poner rumbo 182° y volar así doce millas náuticas. Así, localizaron los objetivos: una fragata clase 21 (HMS Brilliant) y un destructor Clase 42 (HMS Glasgow).Había bancos de niebla, y en los parabrisas de todos los aviones, una película de sal impedía ver hacia el frente; sólo las lunetas oblicuas laterales permitían esta visual. Al iniciar el ataque, desde el este, sobre los buques que navegaba a máxima velocidad, distanciados entre doscientos y trescientos metros, comenzaron a recibir fuego antiaéreo de la fragata HMS Brilliant. Los A-4B iban distanciados quinientos metros entre sí, cuando un misil Sea Wolf impactó en el avión del primer teniente Nívoli. Otro alcanzó al teniente Ibarlucea cuando ya había lanzado su bomba, mientras que el primer teniente Bustos, ya en escape y luego de haber llamado a reunión, vio venir un misil, trató de esquivarlo, pero, al ir rasante, tocó el agua y se estrelló en el mar. Sólo quedaba el alférez Vázquez, que lanzó su bomba, sobrepasó el buque, y al descender aún más para escapar de los misiles que lo perseguían, casi rozó las olas. Logró serenarse, dio motor a pleno y colocó rumbo 270° hasta que observó en su liquidómetro 4.100 libras; entonces comenzó su ascenso para dirigirse a casa. Su parabrisas seguía empañado por lo cual, ya en recta final no veía la pista. Finalmente aterrizó en Río Gallegos a las 14:20, se salió de la pista por falta de visibilidad, aunque sin consecuencias para el piloto ni el avión. Sus compañeros habían quedado para siempre en las aguas que bañan nuestras islas. Al analizar hoy este ataque, con mar a sus espaldas y sin costa, se aprecia que habrían permitido mayor eficacia de orientación al misil Sea Wolf que los derribó

Los Tenientes Mario Nívoli y Jorge Ibarlucea fueron ascendidos a primer teniente post mortem y condecorados ambos con la cruz de la Nación Argentina al Heroico Valor en Combate, por Ley 25 576 del 11 de abril de 2002 y con la Medalla al Muerto en Combate
Mientras que el 1er Teniente Manuel Bustos fue ascendido a capitán post mortem y también condecorado con la cruz de la Nación Argentina al Valor en Combate, por Ley 25 576 del 11 de abril de 2002 y con la Medalla al Muerto en Combate
El gobierno argentino lo incluyó a los tres en la lista de los «héroes nacionales», por Ley nacional 24 950/98 QPED los tres héroes
Extractado de la “Historia de la Fuerza Aérea Argentina”
Tomo VI: La Fuerza Aérea en Malvinas
Dirección de Estudios Históricos
Agradecemos la especial colaboración de Gabriel Fioni curador del Museo Nacional Malvinas Oliva Córdoba

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