Por Vladimiro Cettolo
El sábado 1 de noviembre el Grupo Técnico de Restauraciones Aeronáuticas, abrió sus puertas para el público. Fue muy interesante poder ver los trabajos que actualmente está realizando este grupo y el grado de avance que lleva cada uno. Es loable el trabajo que realiza el GTRA, sacrificando sus integrantes cada sábado en pos de restaurar material aeronáutico que posteriormente será exhibido en las instalaciones del Museo Nacional Aeronáutico. Muchas de los trabajos pueden llevarse adelante gracias al aporte de donaciones por parte de particulares y empresas. Todos los trabajos se realizan con el fin de volver las aeronaves casi a su estado original como ocurrió con las restauraciones del Beechacrft AT-11 E-110 , el Sikorsky H-19 H-4 y el IA-46 Ranquel. PG-423.
En lo observado durante el tiempo que permanecimos en el Hangar 4 pudimos ver en primera instancia la restauración del McDonell Douglas A4B C-240, el grupo encargado de este avión se encuentra trabajando con el fin del que mismo pueda ser entregado en una ceremonia el próximo 2 de abril, con motivo de celebrarse una vez más la recuperación de las Islas Malvinas. Sus trabajos tuvieron inicio en julio del año pasado
El Chinook Ch-47C H-93 se encuentra con un avance del 30 al 40 %, el mismo será pintado tratando de simular los más fidedignamente posible el esquema que tuvo pintado durante la guerra de Malvinas.
El gran desafío para el GTRA sin dudas es la restauración del Junker JU-52 T-158 . Dicha aeronave llego al hangar 4 en muy malas condiciones y prácticamente sin haber recibido ningún trabajo de restauración. La superficie de chapa acanalada se encuentra muy dañada por el paso del tiempo. Los integrantes del mismo grupo que trabajan en dicha aeronave tuvieron que construir una herramienta especial que permitía acanalar chapa nueva y cubrir los sectores dañada. Va tomar su tiempo en terminar de restaurar esta aeronave, pero creemos con el empeño que le ponen los miembros del grupo restaurador van a cumplir con el cometido
La mock up del IA-63, avanza a pasos firmes. Su superficie se encuentra cubierta con el prime casi en su totalidad restando solo un sector cubrirlo con dicho material. Es importante recordar que al momento de iniciarse el proceso de restauración literalmente estaba medio fuselaje podrido Esta mockup fue utilizada para exponerla en Le Bourget en 1981 La idea es volverla a su estado original incluyendo el esquema que tenía pintado para ese evento.
Con respecto al Ala Volante IAe 41 Urubú, los trabajos se comenzaron para poder salvar la aeronave, lamentablemente en el lugar del museo donde se encontraba originalmente no fue favorable para su preservación, dado que estaba colgada del techo y sufrió de altas temperaturas, sol extremo y humedad. El entonces director del MNA, el Comodoro Carlos Maroni, decidió a muy buen criterio bajarla para comenzar con la restauración, Desafortunadamente no tuvimos la oportunidad de poder charlar con ninguno de sus miembros ya que al momento de nuestra visita no estaban presentes, pero por lo visto los trabajos avanzan a pasos firmes. El Urubú va ser una gran pieza para el MNA cuando esté finalizada su restauración.
Por otro lado, pudimos observar por primera vez, que se han iniciado los trabajos de restauración del simulador del cazabombardero IAI-Finger. Dicho simulador originalmente se hallaba instalado en la VI Brigada Aérea para entrenamiento de los pilotos que estaban asignados a dicho sistema de armas. Desde su llegada a Morón este simulador estuvo almacenado por mucho tiempo en el MNA, hasta que fue trasladado al Hangar 4 para iniciar los trabajos correspondientes. El fin del grupo encargado de su restauración es lograr que funcione al igual que lo hacía cuando era utilizado por el Grupo 6 de Caza, y los visitantes del MNA puedan recrear, aunque sea en un simulador la sensación de lo que era volar en un Finger Los trabajos se iniciaron hace no mucho tiempo y no es fácil volver a la vida un simulador de vuelo, pero creemos que el grupo responsable de este proyecto van a lograr su cometido
Sin dudad que el Hércules C-130B TC-60 ya hangardo dentro de las instalaciones del MNA es el que se encuentra más cerca de estar finalizado, ya que su grado de avance es del 80 %. Las últimas tareas realizadas según nos expresó Karina Cabrignac, fue limpieza de bajo ala y palas de motores 3 y 4, colocación de la escalera original de tripulación y luces de bodega. También se realizó el lijado y masillado (mucho) de las palas de los rotores. Karina nos expresó también su alegría por la donación recibida proveniente de la provincia de Córdoba que consistió en fusibles y luces de paneles de cabina.
Fotos Karina Cabrignac
También se encuentran bajo restauración algo que entra fuera del ámbito aeronáutico y que es un camión Unimog
Entrega de la Torreta trasera del Avro Lincoln
Durante el transcurso de la tarde en una sencilla ceremonia, se realizó la entrega por parte del Grupo GTRA al MNA, de la restaurada torreta de cola perteneciente al Avro Lincoln B-004. Un trabajo realmente admirable teniendo en cuenta las condiciones en las que se encontraba. Se vivieron momentos muy emotivos recordando a un integrante de los “Torreteros” Juan Carlos Gómez, quien falleció en el transcurso de este año y quien fue uno de los principales impulsores de esta restauración. Sus hijas y familiares de él estuvieron presentes en el acto. Dicha torreta posee amplia movilidad tal cuál cómo funcionaba cuando el B-004 se encontraba en servicio en la V Brigada Aérea.
Fotos del Facebook del GTRA y Sub My (R) Walter Marcelo Betancor
También pudimos observar que un grupo fuera del GTRA que pertenece al MNA se encuentra trabajando en la puesta en valor del Sabreliner 75 A, T-11. El objetivo de este trabajo es que dicha aeronave sea colocada como monumento en la Aeroestación Militar Aeroparque, cuyo pedestal ya se encuentra construido. Según algunas versiones dicho monumento debería estar finalizado para fin de año
Agradecimientos Karina Cabrinag y Fernando Goldberg



