Por Francisco Halbritter
Treinta y un PA-23 tuvieron matrícula argentina: siete fueron Apache C, once Apache D, seis Apache E, cuatro Apache F y tres Apache G. Sin embargo ocho de ellos quedaron en el intento, pues luego de recibir el pasavante, por uno u otro motivo no llegaron a la Argentina. Así, realmente volaron aquí veintitrés aviones. Casi todos pasa- ron por las manos del representante estrella de Piper de esa época, la empresa Ronchetti, Razzetti y Compañía Sociedad Anónima, con oficinas en Corrientes 364 de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, y dadas sus características, todos los aviones fueron traídos en vuelo.
La historia de nuestros Apaches no es muy electrizante, pues casi siempre su uso se limitó al traslado de funcionarios, empresarios ó pasajeros de taxis aéreos. Sin embargo hay algunos comentarios interesantes para hacer.
Debido a la época en que se importaron, nuestros Apaches nuevos fueron inscriptos con matrículas iniciadas con las letras F, G y H. Sin embargo dos de ellos recibieron matrículas iniciadas con la letra B a fines de la década del 50, cuando esta letra en realidad recién se puso en uso casi cincuenta años después. Hecho que me- rece una explicación. El primero fue el LV-BFI. Comprado para el Ministerio de Economía de la provincia de Misiones, se trató de un caso de “economía”. El avión hizo el vuelo de traslado con la matrícula pasavante LV-PFI y siguiendo la desprolija costumbre de la época, operó unos meses con ella. Como era un avión oficial, el Registro exigió que se regularice su situación y la gobernación de Misiones pidió que la matrícula definitiva sea BFI, resultado de transformar la letra P en una B. La explicación tonta es que querían ahorrar pin- tura. En cuanto a la explicación seria, si bien intenté averiguar la causa verdadera, ésta se perdió en la niebla de los tiempos.
El primer PA-23 traído al país por la empresa Ronchetti, Razzetti y Compañía Sociedad Anónima para ser vendido al Ministerio de Economía de la provincia de Misiones Fotografiado en Punta del Este Uruguay en 1963 Foto Nery Mendiburu
El otro fue el LV-BZM. Comprado por la provincia de Tucumán, se trató de un caso de “ego enorme”. Pues BZM no es más que la inicial del nombre del entonces Director de Aeronáutica Provincial, Benjamín Zabala Matienzo, quien evidentemente tenía buenos contactos en el Registro Nacional de Aeronaves .El Apache fue contemporáneo del Cessna
310. Tenía menor potencia que su competidor de Wichita (dos motores de 150 hp contra dos de 240 hp), por lo que lógicamente sus prestaciones eran inferiores, pero era muy robusto, mucho más barato y sus costos operativos eran sensible- mente inferiores. Esta combinación determinó su éxito inicial, y lo transformó en el medio de transporte de diversas administraciones oficiales. Usaron Apaches las siguientes provincias: Misiones (LQ-BFI), Tucumán (LQ-BZM), Jujuy (LQ-GEO), Formosa (LQ-GHR) y Salta (LQ- GIY). Salta y Río Negro gestionaron la compra de un par más (LV-PKI y LV-PJP respectivamente) pero luego desistieron. Además, dos aviones fueron utilizados por aeroclubes: Esquina (LV- FRY) y Puerto Madryn (LV-HNY). El resto de los usuarios fueron, a lo largo de muchas décadas de vida operativa, empresas e industrias de diversos rubros, particulares, estancieros, taxis aéreos (entre ellos Gino Facchini con el LV-GSZ, Aero Transportes La Plata con el LV-GXF, Taxaco con el LV-JON y Aerovenado con el LV-FJX) y recientemente algunas escuelas de vuelo.
Tal como sucedió con otros bimotores exitosos, diversas empresas desarrollaron modificaciones para mejorar sus prestaciones. En el caso del Apache, la conversión más conocida fue el Según Gerónimo, que incorporaba motores Lycoming 0-360-A1D de 180 hp y di- versas mejoras estructurales y aerodinámicas (proa más larga, aumento de superficie de la deriva, ventanillas mayores y traseras adicionales y otros detalles). Cuando en 1964 Jujuy puso en venta el LQ-GEO, fue comprado en licitación por Ronchetti y Razzetti y modificado a la versión Según Gerónimo, con la intención de usarlo como demostrador. Pero por esta época ya se estaba vendiendo muy bien el Aztec, de manera que las conversiones de Apache a Gerónimo simplemente dejaron de tener razón de ser. Al margen de esto, nuestro Gerónimo voló durante muchos años, y hasta mediados de la década del noventa era común verlo en San Fernando.
Otros Apaches que recibieron modificaciones menos drásticas, consistentes principalmente en el aumento de la superficie de la deriva mediante un triángulo dorsal, fueron los LV-BZM, LV-FJX Y LV-INZ.
Foto El PA-23 LV-GEO recibió la conversión más conocida conocida como Seguin Gerónimo, que incorporaba motores Lycoming 0-360-A1D de 180 hp y di versas mejoras estructurales y aerodinámicas (proa más larga, aumento de superficie de la de riva, ventanillas mayores y traseras adicionales y otros detalles) Fotografiado en San Fernando en 1977 Foto Michael Magnusson

La Aviación de Ejército le compró en 1956 a Ronchetti y Razzetti cinco aviones PA-23-150 Apache D y los fue dando de alta a medida que los iba recibiendo, entre el 31 de diciembre de 1956 y el 20 de agosto de 1957. Se les asignaron las matrículas militares MG-2E al MG-6E (luego AE-2E al AE-6E) y volaron durante muchos años como aviones de enlace. Todos los aviones sobrevivieron al servicio militar y fueron dados de baja en tres tandas, siendo vendidos en licitaciones públicas. De esta manera los cinco pasaron a nuestra aviación civil. En 1965 se incorporaron los aviones AE-6E y AE-3E (rematriculados LV- INZ y LV-IOA), en 1966 los AE-2E y AE-4E (luego LV-ITL y LV-IXL), y en 1970 el AE-5E (AE-105), que pasó a LV-JON.

En oposición a los anteriores, uno de nuestros aviones pasó del servicio civil al militar. El Apache G LV-HNY fue incautado en 1980 en Uruguay por actividades ilícitas y en 1982 la Justicia de ese país lo entregó a la Fuerza Aérea Uruguaya, que lo incorporó con la matrícula FAU-503

Las ventas fallidas son un riesgo permanente en el negocio de la aviación. Aunque seguramente hubo más, ocho de ellas fracasaron en etapas de negociación muy avanzadas, a tal punto que ya se les habían adjudicado las correspondientes matrículas de pasavante. Dos de las anulaciones ocurrieron en 1956 (LV-PAU Y LV-PBW), dos en 1957 (LV-PEQ y LV-PFK), tres en 1958 (LV-PJH, LV-PKI y LV-PLQ)y una en 1961 (LV-PGO).
Queda muy poco por decir. En realidad el PA-23 Apache terminó siendo un diseño de transición, pues su fortaleza y economía lo hicieron tan exitoso que evolucionó rápidamente a un descendiente mayor y mucho más exitoso aún, el PA-27 Azteca.
Agradecemos la colaboración de Francisco Halbritter por el aporte de la nota . Fotos Archivo Vladimiro Cettolo

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